DANIA DÉVORA: "Una sociedad sin Cultura es una sociedad pobre"
Por Cristina González
Mujer polifacética y emprendedora. Dania Dévora tiene una amplia trayectoria avalada por sus años de lucha. Comenzó a trabajar desde que era una adolescente y tanto empeño le permite ahora disfrutar de muchos logros.
No sólo es la responsable del Womad en España y Portugal, sino que también participa en la organización de estos festivales que se realizan en otras partes del mundo. A través de su productora DD&Company, Dévora obtuvo un Grammy Latino en 2003 por la producción Historia del Soldado por el Mejor Álbum Clásico. Un año después fue nominada por Paquito D'Rivera presenta a las Hermanas Márquez.
Estas últimas semanas su ritmo de trabajo ha sido frenético. No sólo está pendiente de la organización del Womad en Las Palmas de Gran Canaria, que se celebrará entre el 6 y el 9 de noviembre, sino que produce también la obra Don Juan Tenorio, que hoy volverá a disfrutarse en las calles del barrio de Vegueta de la capital. Una mujer que, pese a que algunas veces estuvo a punto de tirar la toalla con determinados proyectos, asegura no haberse equivocado en la profesión que el destino le puso en el camino.
Su entrevista:
- ¿Cómo llegó a trabajar en el mundo de la música?
- Siempre tuve claro que en el terreno en el que me quería mover era no sólo el de la música, sino el de la Cultura en general. Empecé siendo muy joven y conociendo el terreno desde la base para luego, poco a poco, ir andando el camino propio que mis posibilidades y mis inquietudes iban marcando.
- ¿Cómo surgió la idea de que fuera la organizadora del festival Womad?
- Quedé fascinada al ver la primera edición española, que se llevó a cabo en Cáceres en 1992. Enseguida tuve la fuerte intuición de que un evento de estas características se adaptaría a la perfección a mi tierra, así que no descansé hasta que conseguí transmitir mi entusiasmo al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que en aquel entonces tenía al frente a Emilio Mayoral. El alcance turístico de una propuesta que se permite el lujo de juntar a tantos miles de personas al aire libre en pleno mes de noviembre hizo que en sucesivas ediciones el Gobierno de Canarias lo acogiera a través de su Consejería de Turismo, si bien el festival se fue resintiendo por el cariz político que, incomprensiblemente, le quisieron ver los sucesivos grupos de Gobierno que heredaron el proyecto. Ahora el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha vuelto a acoger decididamente el Festival, y estamos encantados porque hemos podido trabajar con un apoyo institucional total y con suficiente tiempo de antelación. Volviendo a mi labor personal dentro de la organización, con el paso del tiempo, y teniendo el referente de Canarias como mi mayor aval, la organización Womad fue otorgándome una posición de mayor responsabilidad, hasta llegar al punto en el que estamos ahora, donde además de dirigir los festivales de España tengo la ocasión de participar en el desarrollo global del resto de eventos Womad en el mundo.
- Para los que todavía no conocen el cartel de este año, ¿qué podremos disfrutar en esta edición?
- Cuando se me hace esta pregunta suelo acabar mencionando a todos los componentes del cartel (risas). En Womad no hay cabezas de cartel, al menos para los que formamos parte de la organización, ya que para nosotros, todos, desde el artista más legendario y vendedor hasta el artesano que realiza un taller infantil, merecen la misma consideración. Eso sí, creo que este año, con la participación de Tony Allen, Femi Kuti y Antibalas, vamos a impregnarnos de ritmos Afrobeat, lo que unido a DJ como DJ Yoda o a la consagración de El Guincho en su tierra después de haber conquistado el mercado internacional garantiza que vamos a estar ante un Womad muy bailable y enérgico. Les garantizo, en cualquier caso, que nadie de los que hayan disfrutado con alguna edición pasada saldrá decepcionado este año.
- ¿Le ha dado más satisfacciones que quebraderos de cabeza organizar estos eventos durante tantos años?
- La balanza siempre tiene que acabar tirando hacia el lado de las satisfacciones, y no lo digo sólo por el Womad, sino por cualquiera de mis experiencias profesionales. Es verdad que en ciertas ocasiones te quedas con ganas de tirar la toalla, pero incluso en el peor de los momentos, las cosas cambian de color en cuanto se sube el primer grupo al escenario y el público comienza a dar sentido a algo que antes se quedaba en territorio abstracto y a veces surrealista.
- ¿Qué es lo peor, elegir el cartel o conseguir financiación para poder hacerlo? ¿Ha estado muchas veces a punto de no realizarse por problemas de financiación?
- Siempre digo que elaborar el cartel de un evento es una de las labores más bonitas que puede ofrecer mi profesión. Lo que lamento es que a veces los problemas de financiación conviertan ese placer en una frustrante lucha contra reloj. Historias para no dormir al respecto ha habido muchas, pero me quedo con la situación actual, donde hemos tenido el tiempo y el apoyo suficiente como para elaborar un cartel del que estamos 100% satisfechos.
- Sobre este último tema ¿cree que las instituciones y las empresas privadas no apuestan demasiado por la Cultura?
- Creo que una sociedad sin Cultura es una sociedad pobre, y por tanto veo necesario el apoyo de las instituciones para que esta Cultura se produzca y llegue realmente a la gente. Si se realiza ese trabajo correctamente, se produce una demanda natural en el público que es la que atrae a las empresas privadas para que también aporten su decisivo granito de arena. Lo veo como una tarea de todos. ¿Se podría apostar más? Seguramente. ¿Se podrían hacer apuestas más atractivas, rentables y culturalmente estimulantes? Sin duda. Pero también sé que hay muchos gestores culturales muy capaces que no escatiman esfuerzos para crear en Canarias una escena cultural que esté a la altura.
- ¿Cómo ve la oferta cultural en las Islas?
- Estoy muy contenta de la evolución que ha tenido la oferta cultural de Canarias. Cada vez tenemos más oportunidad de resultar competitivos culturalmente hablando con otros territorios de similar o incluso mayor población y extensión. Ha subido mucho el nivel de calidad técnica y se ha ampliado el abanico de ofertas con lo que casi se puede decir que todos los públicos tienen algún evento que les puede interesar. Eso no quiere decir que nos toque dormirnos en los laureles. La cultura está en continuo movimiento, y a poco que uno pierda la curiosidad es muy fácil quedarse atrás.
- ¿Trabajar en un territorio como Canarias le impone muchos 'límites'?
- Los mismos que se le pueden imponer a cualquier otra industria condicionada por nuestra insularidad. En el plano cultural, y si hablamos de intentar seducir a artistas de otros lugares a que vengan a un sitio tan alejado para ellos, viene bien la cantidad de alicientes que podemos ofrecer.
- ¿Cómo responde el público canario a las iniciativas culturales? ¿Es igual o más o menos exigente que otros públicos ante las producciones musicales?
- Por remitirme a los asuntos más inmediatos, el público de Womad en Las Palmas de Gran Canaria y el de Don Juan en Vegueta es una delicia. Abrazan las propuestas con respeto, curiosidad y ganas de descubrir cosas nuevas. En numerosas ocasiones muchos de los artistas implicados en estos eventos me han hecho saber su asombro por la actitud del público.
- ¿Se siente reconocida en Canarias por todo lo que ha conseguido durante su carrera? ¿Se siente profeta en su tierra?
- Creo que los proyectos más importantes de mi carrera los he realizado en mi tierra, y eso significa que hay un reconocimiento detrás ayudando a que se hicieran realidad. Por otro lado, hay ocasiones en las que he podido percibir que desde determinados ámbitos se me hace un vacío. Pero bueno, ni siquiera los profetas más reconocidos tenían un respaldo unánime, así que no voy a pretender estar por encima de ellos.
- ¿Considera importante recibir premios o estar nominado a ellos, o en la práctica no se ven beneficios reales?
- Sería un error valorar los premios en función de los posibles beneficios que pueden proporcionar. Aunque suene a tópico, lo cierto es que ser considerada para cualquier tipo de premio es para mí un reconocimiento a una labor profesional. Teniendo en cuenta que día a día nos topamos con obstáculos que nos hacen plantearnos si realmente todos los esfuerzos valen la pena, reconforta mucho tener la constatación de que hay gente valorando lo que hacemos. En mi caso, ya sea en forma de premio o en forma del aplauso del público que va a un espectáculo en el que yo haya tenido algo que ver.
- ¿Qué es lo más duro y lo más gratificante de su profesión?
- En ambos casos tiene que ver con el público. Lo más gratificante es cuando se consigue que un espectáculo encuentre su público potencial y que éste disfrute. Lo más duro es cuando no se llega a poder transmitir una idea de manera satisfactoria y el público acaba no percibiéndola de la manera a la que a una le habría gustado.
- Si no se hubiera dedicado al mundo de la música y la producción, ¿qué le hubiera gustado hacer?
- Como la decisión de dedicarme a esto se produjo desde edades muy tempranas, nunca llegué a tener la ocasión de plantearme otras posibilidades. Por suerte, estoy muy a gusto en mi terreno, así que creo que no me equivoqué.
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